FUNDACIÓN EDUCACIONAL

 

Desde la primera década del siglo XX, la Congregación de Hermanas Maestras de la Santa Cruz estuvo a cargo de llevar a cabo e impulsar el proyecto educacional de lo que hoy conocemos como el Colegio Santa Cruz de Santiago. En 1913 se dio inicio al proyecto con la inauguración de la Escuela Técnica Femenina, la que muy pronto se subdividió en el Liceo Santiago, un establecimiento pagado para niñas, que subvencionaba a la contigua Escuela Técnica del Hogar, gratuita para niñas de escasos recursos.  Así empezaron a funcionar dos colegios, situación que se prolongó por 68 años. Bajo la dirección de la hermana Dora María Arriagada, se logró la integración de los dos centros educativos, unión que se hizo realidad en marzo de 1981, pasando a denominarse Colegio Santa Cruz de Santiago, nombre que permanece hasta nuestros días. 

Esta resumida historia, da cuenta que la Congregación de Hermanas de la Santa Cruz ha sido la “sostenedora” a cargo de llevar a cabo el proyecto educativo evangelizador, comunitario y personalizante de nuestro colegio por más de cien años.

Por efecto de la Ley 20.845 denominada Ley de Inclusión Escolar, el Colegio Santa Cruz de Santiago pasó a ser administrado desde el año 2018 por la personería jurídica sin fines de lucro “Fundación educacional Colegio Santa Cruz de Santiago”, que actúa como “sostenedor” del Colegio del mismo nombre. Sin embargo, este cambio legal, no desliga a la Congregación de su estrecha relación con el proyecto educativo de nuestro colegio, el que sigue ligado a su carisma y fundamentos educativos, junto a los otros colegios Santa Cruz de nuestro país y de la provincia Latinoamérica de la Congregación de las Hermanas de la Santa Cruz.


IMPLICANCIAS DE LA LEY DE INCLUSIÓN: BREVE DESCRIPCIÓN DE LA LEY

La Ley de Inclusión Escolar 20.845 fue promulgada el 29 de mayo de 2015, y comenzó a regir desde marzo de 2016. Su objetivo es mejorar la calidad de la educación del sistema escolar chileno e igualar las condiciones para que todos los colegios que reciben subvención del Estado, ya sean municipales o particulares subvencionados, puedan entregar una educación de calidad. Para seguir recibiendo la subvención del Estado, todos los sostenedores de colegios particulares subvencionados deben constituirse como personas sin fines de lucro.

En resumen, la ley de inclusión aborda principalmente tres temas:

1.    Fin al lucro: recursos para mejorar la calidad de la educación

La ley creó el concepto de Fines Educativos, que determinó que los recursos públicos solo se podían utilizar en alguna de las once categorías denominadas en estos fines. Esto significa que a partir de la vigencia de la ley no se pueden retirar utilidades a partir de los recursos públicos, sino que los excedentes que pudieran generarse se deben reinvertir en el Proyecto Educativo Institucional.
Que todos los sostenedores deban estar organizados como entidades sin fines de lucro implica que todos los recursos destinados a la educación solo se podrán destinar al fortalecimiento de los proyectos educativos.
La ley establece obligaciones de entrega permanente de información y confiere a la Superintendencia de Educación Escolar las facultades para fiscalizar las nuevas exigencias.

2.    Fin de la selección y nuevo sistema de admisión

Se inició la transición a un nuevo sistema de admisión, transparente y no discriminatorio, en todos los colegios que reciben aportes del Estado. En este nuevo marco, los establecimientos deben aceptar a todos los postulantes siempre que dispongan de vacantes. Solo de no haber cupos suficientes, se usará un sistema aleatorio que asegure que no habrá selección arbitraria (socioeconómica ni de otra índole), y se deberá dar preferencia en este proceso a los hermanos de alumnos que ya estudian en el establecimiento y a los hijos de los trabajadores del colegio, entre otros criterios. Este proceso se realiza a través del sitio web www.sistemadeadmisionescolar.cl 

3.    Transformación gradual de la educación subvencionada en gratuita: fin al copago

En lo que respecta a la gratuidad, se estableció un proceso de transición para que el Estado reemplace paulatinamente los aportes que hoy realizan las familias en colegios particulares subvencionados. La ley establece un proceso gradual según el cual en 2016 se congelaron los tramos de cobro que los establecimientos podían hacer a las familias, para que a partir de 2017 disminuyan los cobros en la misma medida en que aumentan en términos reales los aportes del Estado.
En estos momentos, el Colegio Santa Cruz está en proceso de disminución del copago que realizan las familias, proceso que terminará hasta que el copago sea eliminado. Por el momento no hay fecha de término de este proceso.